martes, 25 de agosto de 2009

El alacrán

Un maestro oriental vio cómo un alacrán se estaba ahogando y decidió ayudarlo y sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.
Por el dolor, el maestro lo soltó y el alacrán cayó nuevamente al agua. El maestro intentó sacarlo por segunda vez, pero de nuevo el alacrán le volvió a picar.
Alguien que había observado la escena, se acercó al maestro y le dijo: - Perdone, maestro, pero… ¿No se da cuenta que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?
El maestro le respondió: - La naturaleza del alacrán es picar. Él no va a cambiar su manera de vivir, pero este hecho tampoco cambiará mi naturaleza, que es la de ayudar y servir.
Entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al alacrán del agua y le salvó la vida.
No debemos cambiar nuestra naturaleza por más daño que nos hagan. No permitas jamás que la conducta de otras personas condicionen la tuya.
Cuando la vida te presente mil razones para llorar, muéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreir.


Tomado del libro “Reflexiones para el alma”, de José Luis Prieto.

2 comentarios:

Elizabeth Montoya dijo...

tremenda enseñanza, nunca devemos de olvidarnos de servir, a pesar de las circustacias que se nos presenten.

Dios te bendiga, esta lindo tu blog, gracias por visitarme y ser parte de nuestro sitio.
Bendiciones!!

Malen dijo...

¡Cuanta sabiduria! Gracias por compartir, detalles como este nos ayudan a alcanzar la conversión. Estoy devolviendo tu visita a mi blog y he quedado encantada con el tuyo. Tejes muy lindo, pero lo más lindo que has hecho es Tu Princesita. ¡Dios la bendiga! ¿Quien dice que tiene 5 días en la foto anterior? WOW!!! Te dejo un gran abrazo desde Puerto Rico

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